26 / 05 / 2018

Archivo Loja, Ecuador

Busquemos la verdad

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La transición del Gobierno de la RC resultó virulenta, hubieron algunos datos importantes que no se incluyeron en este proceso de entrega recepción de la información; o, parafraseando a Juan Montalvo -guardando las distancias- el cuaderno económico que se le olvidó entregar a Correa, pues, las cifras no cuadran y en la caja fiscal, no existe la liquidez que anunciaba el Economista Martínez en su calidad de Gerente del BCE y luego Ministro de Economía; a decir del Presidente Moreno: “nos endeudaron irresponsablemente”.

La actividad política partidista, cada vez más y con mayor irreverencia, se desnaturaliza, busca el camino del poder dejando al ser humano en el olvido y la soledad; pues, aquel membrete que dice: “primero es el ser humano antes que el capital”, solo quedó en un eslogan; a luces vistas podemos decir que primero fue el sobreprecio antes que el bienestar del pueblo ecuatoriano. Hoy se han cambiado los conceptos, para los politiqueros la imposición es sinónimo de poder; y la prepotencia… se confunde con la autoridad.

Imposición y prepotencia fue el camino que escogieron quienes llegaron al mandato popular.  Ayer, se impuso la prepotencia y la autoridad del dinero por el diálogo y la concertación. No obstante, el Presidente Moreno, ha querido cambiar esa forma de gobernar e inició un amplio diálogo nacional, el cual causó un sismo político de impredecibles consecuencias en su propia tienda partidista; pues algunos, muy fieles al modelo de la autocracia, no quieren salir de la somnolencia de la sumisión y poder sintonizar con la nueva forma de construir la democracia.

La política debe ser humanizada, interponer el ser ante el vil metal, dejar de mirar el poder como el camino para llegar a la riqueza monetaria; lo ideal: privilegiar en la práctica, no en el discurso “el ser humano antes que el capital”; es decir, practicar la riqueza del espíritu a la egolatría del poder, solo ahí encontraremos políticos que miren al ser humano con rostro de solidaridad.

El político debe ser auténtico, no solo en el hablar sino en el pensar y en el sentir; mirar a sus semejantes con la luz del corazón no con el brillo de la codicia y la sojuzgación; solo aquel que dice lo que piensa transmite lo que siente a lo interno de su alma, este es el único signo de transparencia y fidelidad humana.

Busquemos siempre la verdad y trabajemos juntos para vivir en libertad, si hoy renunciamos a nuestro derecho de construir el futuro, habremos hipotecado nuestra capacidad de pensar y vivir con responsabilidad; solo la verdad y la transparencia de nuestros actos, nos conducen al puerto de la paz y la solidaridad humana.

Este es el momento y la hora de transparentar la situación política, económica y moral de quienes dirigieron el País, de quienes lo dirigen y quienes lo harán en el futuro; pues, hemos llegado al tope de la tolerancia y la sumisión, o lo hacemos ahora, o lo callamos para siempre; para que esto suceda les deseamos: …buen viento …y buena mar.(O)














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